5 de agosto de 2015

LIGHT ME UP




Quizá mi parte favorita de estar contigo sea que te gusta de mí todo lo que a los demás no. Incluso todas aquellas partes que llevo años intentando enterrar porque no parecen encajar en este mundo.

He hecho de mi mente un manicomio, una cárcel para esconder todo aquello en mí que se extravió en alguna parte del camino. Me he convertido en mi propia restauradora y decoradora de interiores con todas las forzadas ganas que he podido reunir con la intención de no volver a ver jamás esa dichosa mirada que tantas veces me ha hecho sentir como algo fuera de lugar y que intentaba ocultar, sin éxito, una vergüenza ajena que ha dejado en mí más cicatrices de las que ninguna de esas miradas pueda imaginar.Me he reformado para no volver a ser catalogada como “esa chica rara”. Y probablemente sea lo mejor, porqué esa chica rara, que ahora está perdida en alguna celda de mi razón, estaba consumiéndose a velocidades estrepitosas. Era una bomba incendiaria para sí misma. Pero ella te ha visto y sabe que, por primera vez, alguien la prefiere a ella. Y te está esperando. Está esperando que le beses el alma y la vuelvas a encender. Está impaciente para que la liberes, y no sabes hasta qué punto me asusta el simple hecho de pensar en esa posibilidad, por muy remota que sea.

Así que haz caso omiso de sus palabras si te pide una cerilla; puede que sea interesante verlas arder, sé que parece que contengan la misma pasión en cada bailar llameante, pero todo el mundo sabe que todo lo que quema no tarda en quedar reducido a cenizas.

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